La artrosis es una de las enfermedades más comunes al envejecer. Muchos la describen como “desgaste”, pero en realidad es algo más complejo: la articulación se inflama, duele, se vuelve rígida y poco a poco el cartílago —esa capa que evita que los huesos rocen entre sí— empieza a desaparecer.
Durante años, los médicos sabían qué pasaba, pero no por qué el cuerpo empezaba a destruir su propio cartílago.
Ahora, un descubrimiento científico está dando la vuelta al mundo porque podría cambiar el futuro de esta enfermedad.
La artrosis no es solo desgaste: es una inflamación que se descontrola
Dentro de nuestras articulaciones hay células que se encargan de defendernos. Cuando todo va bien, ayudan a reparar pequeños daños.
Pero en la artrosis, estas células se “confunden” y empiezan a liberar sustancias inflamatorias que dañan la articulación en lugar de protegerla.
Por eso aparecen:
- Dolor
- Rigidez
- Inflamación
- Pérdida de movilidad
Y con el tiempo, el cartílago se va gastando hasta desaparecer.
El hallazgo clave: una proteína que acelera el daño
Investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que en las articulaciones con artrosis se acumula una proteína llamada 15-PGDH.
Esta proteína actúa como un “interruptor” que:
- Aumenta la inflamación
- Impide que el cartílago se repare
- Acelera la destrucción de la articulación
Es decir, es una de las responsables de que la artrosis avance.
Lo sorprendente: bloquear esta proteína hace que el cartílago vuelva a crecer
El equipo probó un medicamento experimental que bloquea la 15-PGDH.
¿Y qué pasó?
- En ratones con artrosis, el cartílago se regeneró.
- La inflamación bajó.
- La movilidad mejoró.
- Y lo más impresionante: también funcionó en cartílagos humanos obtenidos de pacientes operados de rodilla.
Esto no es solo frenar la enfermedad.
Es revertirla.
¿Significa que ya existe la cura?
Todavía no.
Faltan estudios en personas, pruebas de seguridad y tiempo para confirmar los resultados.
Pero por primera vez, la ciencia ha encontrado:
- El “botón” que inicia la destrucción
- Y una forma de apagarlo
Si los ensayos en humanos funcionan, podríamos tener en el futuro:
- Tratamientos que regeneren cartílago
- Menos cirugías
- Menos prótesis
- Más movilidad y calidad de vida
Un paso enorme hacia un futuro sin artrosis
El Dr. Montel lo resume así:
“Es uno de los descubrimientos más prometedores de los últimos años. No es una cura todavía, pero es la primera vez que vemos una vía real para revertir la artrosis”.





